La Marina es su pasión. Como institución
castrense que ayuda a la formación íntegra de la persona, la Marina siempre ha sido portador de valor,
disciplina y esfuerzo. Y justamente son esos pilares, donde el piloto Óscar
Rocha, ha basado su preparación para lo que será su nueva incursión en el Dakar
que comenzará este 5 de enero en las playas de Magdalena.
Limeño de nacimiento y con 36 años, Óscar
Rocha ha dedicado casi gran parte de su vida a la Marina, institución que lo
acogió en los albores de 1995, y que desde esa fecha hasta la actualidad, ha
sabido asimilar con éxito los rigores de la rutina castrense. Pero no solo es
eso. El deporte, que siempre lo ha llevado en la sangre, ha sido un espacio
fundamental para su formación como ser humano, y que ahora lo pone en práctica
en su vida diaria. "Desde que he
estado en la Escuela Militar hasta ahora es la enseñanza de controlar muy bien
los tiempos y resolver situaciones totalmente inesperadas. La vida militar,
junto a su disciplina y el orden, me ha enseñado que antes de ejecutar
cualquier orden tengo que pensar muy bien lo que debo hacer para que todo salga
lo más perfecto posible" sostiene.
Efectivamente, la disciplina y el orden son
los elementos claves para su formación, valores que los desarrolló con el
deporte, y principalmente, el remo. "A
mí me encanta nadar y sobre todo practicar el remo. Este deporte me ha ayudado
mucho en lo que soy, porque te empuja a levantarte a las 4 de la mañana para
empezar a remar. Te da fuerza, determinación, mucho ímpetu, voluntad y sobre
todo disciplina." Y es por este amor al remo, donde Rocha pudo
representar al Perú en varios Sudamericanos, obteniendo una medalla de bronce.
"Disputé Sudamericanos en 1998,
2002 y 2003 y nos medimos con delegaciones de Brasil y Argentina. Fue muy dura
la competencia, pero le pudimos dar una medalla al Perú”. Comenta.
Como se sabe, el Dakar es un deporte de alta
exigencia no solamente para los vehículos, sino, y sobre todo, para los
pilotos. Por tal motivo el buen entrenamiento físico resulta indispensable para
afrontar las catorce duras etapas que
tendrá este Dakar 2013, en la cual Rocha
competirá como piloto oficial de Polaris, a los mandos del Buggy UTV RZ4.
"La
Marina te enseña a trabajar en base al error. Hacemos siempre una retroalimentación
con las experiencias que hemos tenido y en esta segunda participación
consecutiva que voy a tener en el Dakar la parte física lo hemos preparado
mucho mejor que en el 2012." Luego añade. "La rutina y la exigencia de mi vida como marino me ha hecho que siempre
esté en actividad física. Realmente me siento tranquilo porque sé que puedo
terminar una maratón sin problemas y controlar mucho el miedo al dolor que
siempre se puede dar. El dolor es algo natural y causa temor, pero es un
aspecto mental, y la Marina te forma para olvidar ese miedo. Además salgo a
correr todos los días y hacer natación, así que para el Dakar espero estar en
toda la plenitud física".
De
esta forma se alista Óscar Rocha, inscrito en la clase T3 con el Nro. 452 y que
tendrá como navegante Henry Ynga, ellos pasaran revisión técnica el día de
mañana a las 12:15 horas. La fiesta del
Dakar arrancará el sábado cinco de enero desde las 8 horas con la Partida
Promocional que se realizará en la Costa Verde, al frente de las playas de
Magdalena.